Las empresas internacionales están invirtiendo grandes cantidades de dinero en sistemas de gestión de contenido y en iniciativas XML para garantizar la reutilización del contenido en todas las facetas de la empresa. No obstante, estas iniciativas no pueden garantizar la precisión de la información que se proporciona.
Un solo término incorrecto creado en un documento original puede repetirse fácilmente en otros muchos documentos. El problema se acentúa durante el proceso de traducción, conforme la inconsistencia se multiplica en todos los idiomas.
Las inconsistencias en los documentos, ya estén en el idioma original o en el localizado, pueden producir un impacto significativo en la marca global, en el tiempo de comercialización de los productos y en la prestación de servicios, así como en la experiencia del cliente.